El rendimiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos ha experimentado un incremento significativo, acercándose peligrosamente al 5%, un umbral que no se había visto en años y que podría tener amplias repercusiones en los mercados financieros globales. Este aumento se ha visto impulsado por un informe de empleo de diciembre que superó las expectativas, provocando una reevaluación de las políticas monetarias futuras por parte de la Reserva Federal.
UniInforme de empleo que cambia el juego
Datos robustos de empleo
El informe de empleos publicado el viernes reveló un incremento de 256,000 empleos, una cifra que superó ampliamente las proyecciones de los economistas. Además, la tasa de desempleo descendió, lo que reforzó la idea entre los inversores de que la Reserva Federal podría mantener las tasas de interés elevadas durante un período más prolongado para controlar el sobrecalentamiento económico.
Felipe Villarroel, socio y gerente de cartera de TwentyFour Asset Management, comentó sobre estos datos: «El informe fue obviamente negativo para la inflación. Esto definitivamente no es una economía que se está desacelerando.» Este análisis sugiere que la inflación podría seguir siendo una preocupación, manteniendo a la Fed en una postura más conservadora respecto a las tasas de interés.
Expectativas de política monetaria previstas
Retraso en los recortes de tasas
Antes de la publicación de los datos de empleo, el mercado apostaba por un recorte en mayo con una probabilidad del 50% para un segundo recorte antes de fin de año. Sin embargo, estas expectativas han cambiado, con instituciones como J.P. Morgan y Goldman Sachs ajustando sus pronósticos para un recorte en junio.
Las preocupaciones sobre un posible repunte inflacionario han llevado a algunos analistas a considerar incluso la posibilidad de un aumento en las tasas de interés. BofA Securities expresó en una nota: «Nuestro caso base tiene a la Fed en una retención extendida. Pero creemos que los riesgos para el próximo movimiento están sesgados hacia un alza.»
Impacto en los rendimientos del tesoro
Los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años, que se mueven inversamente a los precios, han alcanzado un máximo de 4.79%, no visto desde noviembre de 2023. Este aumento se ha visto acompañado por una venta masiva de bonos gubernamentales a nivel mundial, afectando particularmente a los rendimientos de los bonos del gobierno británico, los cuales han alcanzado niveles no vistos desde 1998.
Preocupaciones de mercado y perspectivas futuras
Política y economía bajo Trump
El mercado de bonos está en alerta ante la posibilidad de que las políticas fiscales y comerciales bajo la administración de Donald Trump conduzcan a una mayor emisión de bonos del Tesoro y a un repunte inflacionario. Según una encuesta de BMO Capital Markets, el 69% de los encuestados espera que los rendimientos a 10 años lleguen al 5% en algún momento de este año.
Datos económicos próximos
La próxima semana será crucial con la publicación de los datos de inflación de precios al productor y al consumidor de diciembre, los cuales podrían influir decisivamente en la dirección futura de los rendimientos de los bonos.
La curva de rendimiento y su dinámica
La curva de rendimiento ha mostrado un «aumento de los osos», donde los rendimientos a largo plazo crecen mientras los de corto plazo se mantienen estables. Esto indica que el mercado espera que las tasas de interés permanezcan altas debido a la persistente resistencia de la economía. Sin embargo, Jack McIntyre de Brandywine Global advierte sobre un posible cambio a un «aplanamiento de osos», donde las tasas a corto plazo aumenten más rápido que las de largo plazo, anticipando un endurecimiento de la política monetaria.
Conclusión
El aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE.UU. hasta casi el 5% refleja una economía más fuerte de lo esperado y una potencial política monetaria más restrictiva. Este escenario no solo afecta a los bonos, sino que también podría influir en la inversión en acciones y otros activos de riesgo, endureciendo las condiciones financieras y elevando los costos de endeudamiento. Para los inversores, este es un momento de vigilancia y adaptación, ya que las decisiones de la Reserva Federal en los próximos meses serán clave para determinar el rumbo de los mercados financieros.