El Banco de Japón mantiene su política monetaria flexible

Este viernes, el gobernador del Banco de Japón (BOJ), Kazuo Ueda, reiteró la necesidad de **mantener una política monetaria flexible** para asegurar que la inflación subyacente avance gradualmente hacia el objetivo del 2%. Aunque la inflación al consumidor ha superado recientemente este umbral, Ueda explicó que este aumento se debe principalmente a factores externos, como el alza en los precios de los alimentos y el combustible, los cuales podrían disminuir hacia finales de este año.

Durante su intervención en el parlamento, Ueda señaló: **»La inflación subyacente sigue estando ligeramente por debajo del 2%».** Además, enfatizó la importancia de lograr aumentos de precios que vayan acompañados de **incrementos sostenidos en los salarios**, un factor clave para asegurar una recuperación económica sólida y equilibrada.

¿Qué está pasando con la inflación en Japón?

Los datos publicados este viernes revelaron que la inflación básica en la capital de Japón alcanzó un **2.5% anual**, el ritmo más rápido en casi un año y muy por encima del objetivo del 2% establecido por el BOJ. Sin embargo, Ueda aclaró que este repunte no es suficiente para justificar un cambio en la política monetaria actual.

En sus proyecciones trimestrales publicadas la semana pasada, el BOJ revisó al alza su pronóstico de inflación para el año fiscal 2025, citando presiones más prolongadas de lo esperado en los costos de las materias primas. Esto refleja un escenario en el que los factores externos, como los precios globales de la energía, siguen influyendo en la economía japonesa.

El papel de los salarios en la recuperación económica

En la misma sesión parlamentaria, el primer ministro Shigeru Ishiba destacó la importancia de lograr un **crecimiento salarial que supere la inflación**. «Es crucial tener aumentos de precios estables, pero al mismo tiempo debemos aspirar a que los salarios crezcan más que la inflación mientras los precios se mantengan estables», afirmó.

Ishiba también recordó los efectos negativos de la deflación que afectó a Japón durante años, señalando que **»la caída de los precios puede parecer positiva temporalmente, pero esa mentalidad contribuyó a prolongar la dañina deflación en el país»**. Este comentario subraya la importancia de evitar caer en ciclos deflacionarios que puedan frenar el crecimiento económico.

El BOJ y su estrategia de tasas de interés

El Banco de Japón ha mantenido una postura cautelosa en cuanto a la política monetaria. Ueda afirmó que **»no hay cambios en nuestra postura: continuaremos subiendo las tasas de interés y ajustando el grado de apoyo monetario si la economía y los precios evolucionan según nuestras previsiones»**.

Este enfoque refleja un equilibrio delicado entre estimular la economía y evitar un sobrecalentamiento. Después de salir de una década de estímulos radicales el año pasado, el BOJ elevó las tasas de interés a corto plazo del 0.25% al 0.5% la semana pasada, argumentando que Japón está avanzando hacia el logro sostenible de su objetivo de inflación del 2%.

¿Qué podemos esperar en el futuro?

Aunque la inflación actual supera el objetivo del BOJ, la dependencia de factores externos como los precios de los alimentos y la energía sugiere que **la recuperación económica aún no es autosostenible**. Para que Japón logre una inflación saludable y duradera, es fundamental que los salarios aumenten de manera constante y que la demanda interna se fortalezca.

En resumen, el Banco de Japón sigue apostando por una política monetaria flexible, pero con un ojo puesto en los salarios y la demanda interna. **El desafío ahora es asegurar que la inflación no sea solo un fenómeno temporal impulsado por factores externos, sino el resultado de una economía más robusta y equilibrada.** ¿Crees que Japón logrará este equilibrio en los próximos años? ¡Déjame tu opinión en los comentarios!

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