Cambios en el Pentágono: Hegseth anuncia nuevas órdenes ejecutivas

El Secretario de Defensa de los Estados Unidos, Pete Hegseth, anunció este lunes que el presidente Donald Trump firmará pronto una serie de órdenes ejecutivas destinadas a eliminar los programas de diversidad, equidad e inclusión (DEI) de las fuerzas armadas. Además, se planea reintegrar a miles de soldados que fueron expulsados por negarse a recibir la vacuna contra el COVID-19 durante la pandemia.

Hegseth, quien recientemente asumió el cargo tras una ajustada votación en el Senado, hizo estas declaraciones durante su primer día completo en el Pentágono. El nuevo Secretario de Defensa prometió cambios significativos en la institución, priorizando la eliminación de las iniciativas DEI y enfocándose en la «letalidad y preparación» de las fuerzas armadas.

Reversión de políticas de Biden y enfoque en la tradición militar

Durante su discurso, Hegseth hizo referencia a dos bases militares clave utilizando sus nombres anteriores, Fort Benning y Fort Bragg, en lugar de los nombres actuales, Fort Moore y Fort Liberty. Estos cambios habían sido implementados bajo la administración de Joe Biden como parte de un esfuerzo por renombrar las bases que honraban a generales confederados.

«Estoy pensando en los hombres y mujeres en Guam, Alemania, Fort Benning y Fort Bragg», declaró Hegseth, señalando su intención de volver a las raíces tradicionales de las fuerzas armadas. Este enfoque refleja su compromiso con una visión más conservadora de la institución, alejándose de las políticas progresistas impulsadas por la administración anterior.

Reintegración de tropas y políticas sobre vacunas

Uno de los cambios más significativos que Hegseth planea implementar es la reintegración de miles de soldados que fueron dados de baja por negarse a vacunarse contra el COVID-19. En 2021, el Pentágono había hecho obligatoria la vacuna para todo el personal militar, lo que resultó en la expulsión de miles de efectivos.

«Nuestro trabajo es garantizar la letalidad, la preparación y la capacidad de combate», afirmó Hegseth, enfatizando que las decisiones futuras se basarán en estos principios. Además, sugirió que se emitirán más órdenes ejecutivas relacionadas con la gestión del personal militar, aunque no proporcionó detalles específicos.

Políticas sobre tropas transgénero y enfoque en la eficiencia

Otra de las medidas anunciadas por Hegseth incluye la reinstauración de la prohibición de que personas transgénero sirvan en las fuerzas armadas. Esta política había sido implementada durante el primer mandato de Trump, pero fue revertida por Biden en 2021.

Hegseth no aclaró si habría excepciones para los miembros transgénero que actualmente prestan servicio, pero confirmó que se emitirá una orden ejecutiva al respecto. «El enfoque debe estar en la victoria decisiva y abrumadora, sin distracciones innecesarias», declaró, haciendo eco de los argumentos presentados por Trump en 2017 sobre los costos médicos y la «disrupción» asociada con el personal transgénero.

Según datos del Departamento de Defensa, aproximadamente 1.3 millones de personas forman parte del ejército activo. Mientras que los defensores de los derechos transgénero estiman que hay hasta 15,000 miembros transgénero en servicio, las cifras oficiales sugieren que el número es significativamente menor.

Reacciones y expectativas futuras

La nominación de Hegseth ha sido controvertida, ya que tradicionalmente el puesto de Secretario de Defensa ha sido ocupado por candidatos con amplia experiencia en la gestión de grandes organizaciones y con apoyo bipartidista. Su enfoque en revertir políticas de administraciones anteriores ha generado tanto apoyo como críticas, especialmente entre aquellos que ven sus medidas como un retroceso en materia de inclusión y derechos humanos.

Además, durante su proceso de confirmación, Hegseth no descartó la posibilidad de despidos masivos entre los altos mandos militares, algo que ha generado incertidumbre dentro del Pentágono. Sin embargo, en su primer día en el cargo, fue recibido cordialmente por el general de la Fuerza Aérea C.Q. Brown, a quien había criticado en su libro más reciente. «Espero trabajar con él», dijo Hegseth, bromeando sobre la posibilidad de despedirlo.

Conclusión: un nuevo rumbo para las fuerzas armadas

Las órdenes ejecutivas anunciadas por Hegseth marcan el inicio de una nueva era para las fuerzas armadas de los Estados Unidos, con un enfoque en la eficiencia operativa y la tradición militar. Si bien estas medidas han sido bien recibidas por los sectores más conservadores, también han generado preocupación entre quienes defienden la diversidad y la inclusión en las instituciones públicas.

A medida que se implementen estos cambios, será crucial observar cómo afectan la moral y la capacidad de las fuerzas armadas, así como su impacto en la sociedad estadounidense en general. Una cosa es clara: el Pentágono bajo el liderazgo de Hegseth será muy diferente al de administraciones anteriores.

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