El Banco Central Europeo (BCE) se encuentra este jueves ante una reunión crucial, la primera desde que Donald Trump ha retomado el cargo en Estados Unidos. La sombra de las amenazas arancelarias estadounidense se cierne sobre una economía de la zona euro que ya muestra signos de debilidad, complicando aún más el panorama económico y las decisiones de política monetaria.
¿Qué decisión esperar del BCE este jueves?
Los operadores del mercado ya están convencidos de que el BCE optará por un nuevo recorte de tasas. Se espera que la tasa de depósito clave disminuya otros 25 puntos básicos, situándola en 2.75%. Este movimiento, ampliamente anticipado, se fundamenta en la eliminación de la orientación restrictiva que el banco había mantenido hasta su reunión de diciembre.
Según Frederik Ducrozet, jefe de investigación macroeconómica de Pictet Wealth Management, no ha habido cambios significativos en las perspectivas desde la última reunión, lo cual sugiere que el BCE seguirá con su plan de acción para estimular la economía. Es un hecho que los mercados ya han descontado este recorte, pero lo que realmente importa es si Christine Lagarde, la presidenta del BCE, dejará entrever un camino hacia más reducciones de tasas, comenta Bruno Cavalier, economista jefe de Oddo.
El retorno de Trump y las amenazas arancelarias
El regreso de Trump a la presidencia ha puesto a prueba la estrategia del BCE frente a los riesgos arancelarios. Hasta ahora, los economistas no han visto cambios drásticos en la política comercial de EE.UU., aunque Trump ha señalado que está dispuesto a imponer aranceles si las economías no fabrican en Estados Unidos. En un mensaje desde el Foro Económico Mundial en Davos, Trump enfatizó su postura proteccionista.
Para el BCE, el impacto de estos aranceles en la inflación de la zona euro es una preocupación clave. Christine Lagarde ha manifestado que el banco no está excesivamente preocupado por la inflación importada desde EE.UU., pero los economistas de ABN AMRO interpretan esto como un reconocimiento de que los aranceles podrían ser más perjudiciales para el crecimiento que para la inflación. El euro ha sufrido una depreciación significativa desde la elección de Trump, lo que complica aún más el escenario económico europeo.
¿Hasta dónde debe bajar el BCE las tasas?
El mercado espera hasta cuatro recortes de tasas en 2025, con algunos miembros del BCE indicando que las tasas podrían caer hasta el 2%, alineándose con lo que se considera la tasa neutral para no afectar el crecimiento ni la inflación. Sin embargo, existen voces más conservadoras dentro del BCE, como Isabel Schnabel, que abogan por una reflexión profunda antes de continuar con recortes agresivos.
Konstantin Veit de PIMCO señala que, una vez que las tasas alcance el 2.5%, el banco necesitará reevaluar su estrategia. Lagarde ha mencionado que la tasa neutral podría situarse entre el 1.75% y el 2.25%, lo cual sugiere que el BCE podría tener más recortes en el horizonte si la economía sigue mostrando debilidad.
Inflación y su Impacto en la política monetaria
La inflación en la zona euro ha alcanzado el 2.4% en diciembre, su nivel más alto desde julio, impulsada por el aumento de los precios de la energía y los costos de los servicios. Sin embargo, este incremento está alineado con las expectativas del BCE. Philip Lane, economista jefe del BCE, confía en que el crecimiento salarial se desacelerará, ayudando a controlar la inflación de servicios.
El BCE tiene como objetivo principal mantener la inflación cerca del 2%, pero no puede ignorar el crecimiento económico, ya que este influye directamente en las presiones inflacionarias futuras. Mantener las tasas demasiado altas podría llevar a una inflación por debajo del objetivo deseado, advierte Piet Christiansen de Danske Bank.
La Respuesta del BCE si la Fed Suspende sus Recortes
La política monetaria del BCE podría verse afectada por las decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed). Si la Fed decide detener sus recortes de tasas debido a una fuerte economía estadounidense, esto podría ser una buena noticia para Europa, permitiendo al BCE un enfoque más cauteloso en sus recortes. Sin embargo, si el motivo es una estanflación en EE.UU., la situación se complica, y el BCE probablemente mantendría su curso, independientemente de un euro que podría caer hasta la paridad.