La economía de China logró cumplir con las expectativas gubernamentales de un crecimiento del 5% en 2024, pero este logro ha sido desigual y ha dejado a muchos ciudadanos insatisfechos con su calidad de vida. Este crecimiento, impulsado principalmente por la industria y las exportaciones, no se ha traducido en mejoras proporcionales para los consumidores internos, creando una brecha significativa entre la producción y el consumo doméstico.
Desglose del crecimiento desigual
En 2024, mientras la producción industrial mostró un vigor significativo, las ventas minoristas y el consumo interno no lograron acompañar este ritmo, evidenciando una debilidad en la demanda interna. La tasa de desempleo ha aumentado, y aunque China mantiene un excedente comercial de un billón de dólares, el bienestar de su población no ha mejorado al mismo paso.
Andrew Wang, un ejecutivo de una empresa de servicios de automatización industrial dentro del sector de vehículos eléctricos, compartió su experiencia personal: «Mis ingresos cayeron un 16% el año pasado, lo que me forzó a reducir empleos. Es como correr en una cinta de correr donde cada año la dificultad aumenta.» Sus palabras reflejan una realidad común entre muchos negocios y trabajadores en China, donde los beneficios de la expansión económica no se distribuyen uniformemente.
Impacto de la deflación y Política comercial
La deflación industrial ha sido un factor clave para mantener los productos chinos competitivos en el mercado global, pero esta misma estrategia ha comenzado a repercutir negativamente en los beneficios corporativos y en los ingresos de los trabajadores dentro del país. Con la amenaza de nuevos aranceles de EE.UU., especialmente con la reelección de Donald Trump, China se enfrenta a una presión adicional para manejar su economía interna sin depender tanto de las exportaciones.
La estrategia de endeudamiento para estimular la economía podría llevar a una sobrecapacidad industrial, debilitar aún más el consumo interno y aumentar las presiones deflacionarias. Eswar Prasad, profesor de política comercial en la Universidad de Cornell, comenta: «Parece dudoso que China haya alcanzado precisamente su objetivo de crecimiento para 2024 en un contexto de demanda interna tibia y persistentes presiones deflacionarias.»
La amenaza de una guerra comercial intensificada
Con la posibilidad de que Trump imponga aranceles más altos a partir de su toma de posesión, los exportadores chinos se preparan para un impacto más severo que en la administración anterior. La reorganización de la producción hacia el exterior y la reducción de las ganancias podrían afectar tanto el empleo como la inversión privada, dejando a China en una posición más vulnerable que durante la primera ola de aranceles en 2018.
Estrategias de estímulo y su eficacia
A pesar de que Beijing ha anunciado planes para priorizar el consumo interno, las medidas concretas han sido limitadas, con foco en programas de intercambio para estimular la compra de bienes duraderos. Los aumentos salariales para funcionarios públicos han sido modestos, y muchos sectores, incluyendo el financiero, han sufrido recortes.
Jiaqi Zhang, una banquera de inversiones en Beijing, describe su situación: «2024 se sintió como una recesión. Mi salario se redujo en un 30% en dos años, y muchos de mis colegas han perdido sus empleos. Hay una sensación de inquietud palpable.»
Conclusión
La economía china en 2025 se enfrenta a un conjunto de desafíos que requieren un enfoque más equilibrado en la política económica. El crecimiento actual, aunque alineado con las metas gubernamentales, no ha beneficiado de manera equitativa a toda la población, lo que podría llevar a tensiones sociales y económicas si no se abordan eficientemente. La necesidad de fomentar un consumo interno robusto, junto con una política comercial más resiliente, será fundamental para mantener el crecimiento sostenible y reducir la dependencia de las exportaciones. La desconfianza hacia los datos oficiales y la volatilidad en los mercados financieros solo subrayan la urgencia de reformas estructurales profundas para asegurar la prosperidad de largo plazo para todos los ciudadanos chinos.