Las previsiones de crecimiento de China al 5% se rebajan a 4,5% en 2025 y 4,2% en 2026

La economía de China enfrenta un panorama de desaceleración en los próximos años. Se espera que el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del gigante asiático baje al 4,5% en 2025 y se reduzca aún más al 4,2% en 2026. Esta proyección viene acompañada de la promesa de nuevas medidas de estímulo por parte del gobierno chino para mitigar los efectos de los aranceles planificados por Estados Unidos.

Desafíos económicos y políticas de estímulo

Impacto de los aranceles de Estados Unidos

Con la inminente asunción del presidente electo Donald Trump, quien ha prometido imponer fuertes aranceles sobre los productos chinos, la segunda economía del mundo se prepara para enfrentar mayores tensiones comerciales. Los analistas de UBS han destacado que estos aranceles podrían ser el mayor obstáculo para el crecimiento de China, afectando negativamente las exportaciones, el gasto de capital y el consumo de los hogares.

Sector inmobiliario y demanda interna

El mercado inmobiliario chino, un pilar crucial de su crecimiento económico, se prevé que continúe su declive en 2025, aunque con un impacto menos severo sobre el crecimiento general. La débil demanda interna y los altos niveles de deuda de los gobiernos locales han sido factores determinantes en este escenario, afectando la confianza tanto de negocios como de consumidores.

Medidas de estímulo recientes y futuras

Desde septiembre, China ha implementado una serie de medidas de estímulo para revitalizar su economía, entre las cuales se incluyen reducciones en las tasas de interés y en los índices de reservas obligatorias de los bancos, además de un paquete de deuda municipal por 10 billones de yuanes. También se ha ampliado un programa de intercambio de bienes de consumo para impulsar las ventas minoristas.

Proyecciones y estrategias de estímulo para 2025

La encuesta de Reuters indica que el cuarto trimestre de 2024 podría haber mostrado una mejora en el crecimiento, alcanzando un 5,0% año tras año, gracias a un aumento en las medidas de apoyo. Sin embargo, se espera que el crecimiento trimestral sea del 1,6% en comparación con el 0,9% del trimestre anterior.

Análisis de datos y expectativas

Datos de crecimiento recientes

China publicó datos económicos preliminares para el cuarto trimestre y el año completo de 2024, que confirmaron que el PIB creció un 4,9%, alineándose con el objetivo gubernamental de alrededor del 5%. Este crecimiento fue impulsado por la demanda externa y un estímulo fiscal significativo.

Inflación y política monetaria

La inflación al consumidor se espera que aumente moderadamente al 0,8% en 2025 y al 1,4% en 2026, indicando una presión inflacionaria que podría influir en las decisiones de política monetaria del Banco Popular de China (PBOC). El banco central está preparado para adoptar una política monetaria «moderadamente laxa», la primera en 14 años, con posibles recortes en las tasas de interés y en los índices de reservas obligatorias.

Visión de futuro y estrategias políticas

Reuniones y planes de acción

En diciembre, los líderes chinos discutieron la necesidad de aumentar el déficit presupuestario y emitir más deuda para apoyar el crecimiento en 2025. Se espera que estos planes se detallen durante la reunión anual del parlamento en marzo, donde también se revelarán los objetivos de crecimiento para el año.

Riesgos y oportunidades

El panorama económico chino está lleno de riesgos, desde la presión deflacionaria hasta la estabilidad de su moneda, el yuan, que ha necesitado intervenciones para evitar caídas significativas. Sin embargo, también hay oportunidades para reformas estructurales que podrían estabilizar y revitalizar la economía a largo plazo.

Conclusión

La economía de China se encuentra en una encrucijada donde la desaceleración prevista requiere de una gestión cuidadosa y proactiva. Las políticas de estímulo y los ajustes en la política monetaria serán cruciales para manejar las tensiones comerciales con Estados Unidos y para fomentar un crecimiento sostenido. Los próximos años serán decisivos para observar cómo China navega estas aguas turbulentas, manteniendo su posición en la economía global mientras enfrenta desafíos internos y externos.

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