OpenAI investiga a DeepSeek y declara que Deepseek hace uso no autorizado de ChatGPT

En el mundo tecnológico, una nueva controversia ha surgido entre OpenAI, el gigante estadounidense detrás de ChatGPT, y DeepSeek, una empresa china de Inteligencia Artificial (IA), que ha sido acusada de utilizar modelos patentados de OpenAI para desarrollar su propio chatbot de código abierto. Este conflicto fue revelado por el periódico económico británico Financial Times, y pone en el centro de atención las prácticas de desarrollo de IA y la protección de la propiedad intelectual.

Acusación de destilación de modelos

El meollo del conflicto radica en una técnica conocida como destilación o transferencia de conocimientos, donde un modelo de IA aprende de otro para mejorar o replicar sus capacidades. Según el informe, OpenAI ha detectado evidencias de que DeepSeek podría haber utilizado esta técnica para entrenar su modelo de IA, R1, lo cual sería una clara violación de los términos de servicio de OpenAI.

«El problema es cuando [lo sacas de la plataforma y] lo estás haciendo para crear tu propio modelo para tus propios fines», declaró una fuente cercana a OpenAI al Financial Times, subrayando la gravedad del asunto.

OpenAI ha mantenido un perfil bajo en cuanto a los detalles específicos de su evidencia, pero es evidente que la empresa está preocupada por la posibilidad de que su innovación sea utilizada para alimentar a competidores directos. Los términos de servicio de OpenAI son claros: no se permite la copia de sus servicios ni el uso de sus resultados para desarrollar modelos competitivos.

Impacto en el mercado y la tecnología

El lanzamiento del modelo R1 de DeepSeek ha tenido repercusiones significativas en el mercado. La aplicación ha alcanzado el número uno en la tienda de aplicaciones de Apple, superando a ChatGPT en número de descargas diarias. Este éxito repentino no solo ha puesto a DeepSeek en el mapa, sino que también ha sacudido a los gigantes tecnológicos de Silicon Valley, que ahora enfrentan un competidor inesperado con un modelo de código abierto que ofrece resultados comparables a los suyos, pero con un costo de desarrollo mucho menor.

La reacción del mercado fue inmediata y contundente. Las acciones de Nvidia, una empresa clave en el suministro de hardware para IA, cayeron un alarmante 17%, lo que resultó en una pérdida de 589.000 millones de dólares en su valor de mercado. Esta caída refleja la preocupación de los inversores sobre la necesidad de grandes inversiones en hardware especializado si empresas como DeepSeek pueden lograr resultados impresionantes con menos recursos.

Reacción política y legal

La controversia ha captado la atención a nivel gubernamental. David Sacks, asesor especial del Gobierno de EE.UU. sobre IA, ha comentado sobre la situación:

«Hay una técnica en la Inteligencia Artificial llamada destilación… cuando un modelo aprende de otro modelo [y] de alguna manera absorbe el conocimiento del modelo original. Existen pruebas sustanciales de que lo que DeepSeek hizo aquí es extraer el conocimiento de los modelos de OpenAI, y no creo que OpenAI esté muy contento con esto.»

Aunque Sacks no proporcionó pruebas específicas, su declaración añade peso a la preocupación por la seguridad y el control de la propiedad intelectual en el ámbito de la IA.

Futuro de la innovación en IA

Este incidente no solo plantea preguntas sobre la ética y la legalidad en el desarrollo de modelos de IA sino que también abre el debate sobre cómo las empresas deben proteger sus innovaciones en un mundo cada vez más interconectado y competitivo. La posibilidad de que DeepSeek haya «destilado» el conocimiento de OpenAI podría señalar un nuevo paradigma donde la colaboración y la competencia se mezclan de formas nunca antes vistas.

Además, el escenario se complica con la entrada de otras empresas chinas en el mercado de la IA, como la empresa matriz de AliExpress, que ha lanzado su propio modelo afirmando superar a DeepSeek. Esto agrega más capas de complejidad y competencia, cuestionando el dominio tradicional de Silicon Valley en la tecnología de IA.

En conclusión, mientras OpenAI y DeepSeek se enfrentan en este nuevo frente de batalla tecnológica, la industria de la IA está a la espera de ver cómo este conflicto podría moldear las prácticas de desarrollo, la protección de la propiedad intelectual y la dinámica competitiva global. El resultado de esta contienda podría tener implicaciones de largo alcance para innovadores, inversores y reguladores por igual, definiendo el futuro de la inteligencia artificial en un mundo digital en rápida evolución.

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